Además de su conocido papel regulador del ritmo circadiano, la hormona melatonina de la glándula pineal tiene otras funciones biológicas y un metabolismo diferenciado en diversos tipos de células y tejidos periféricos. En diferentes tejidos y órganos, se ha descrito que la melatonina actúa como un agente paracrino y también como un agente intracrino y autocrino con funciones homeostáticas generales y efectos pleiotrópicos que incluyen la protección celular y el factor de prosupervivencia.
Estos últimos efectos, documentados en una serie de estudios in vitro e in vivo, se mantienen a través de mecanismos dependientes e independientes del receptor que controlan los genes de desintoxicación y de respuesta al estrés, confiriendo así protección frente a una serie de xenobióticos y endobióticos producidos por estímulos nocivos agudos y crónicos. Los componentes sensibles al redox están incluidos en la señalización de protección celular de la melatonina y en la respuesta transcripcional resultante que implica el control de NF-κB, AP-1 y Nrf2.
Por estas vías, la melatonina estimula la expresión de genes antioxidantes y de desintoxicación, actuando a su vez como potenciador del sistema del glutatión. Un mecanismo adicional y convergente de protección celular por esta indolamina descrito en diferentes modelos parece residir en el control del daño y la función de señalización de las mitocondrias que implica la disminución de la producción de especies reactivas de oxígeno y la activación del elemento antiapoptótico y redox-sensible Bcl2.
Evidencias recientes sugieren que los componentes aguas arriba en esta ruta mitocondrial incluyen la vía de la calmodulina con su papel central en la señalización de la melatonina y el componente promotor de la supervivencia de las MAPKs, ERK1/2. En este artículo de revisión, analizaremos estos y otros aspectos moleculares de la señalización de la melatonina relevantes para los mecanismos de protección y supervivencia celular.