La prevención de las enfermedades neurodegenerativas es actualmente uno de los principales objetivos de nuestra Sociedad y la melatonina, una molécula inusual conservada filogenéticamente y presente en todos los organismos aeróbicos, merece ser tenida en cuenta a este respecto.
La melatonina combina propiedades cronobióticas y citoprotectoras. Como cronobiótico, la melatonina puede modificar la fase y la amplitud de los ritmos biológicos. Como molécula citoprotectora, la melatonina invierte el daño inflamatorio de bajo grado observado en los trastornos neurodegenerativos y el envejecimiento. Los bajos niveles de melatonina en sangre caracterizan el avance de la edad. En modelos experimentales de la enfermedad de Alzheimer (EA) y la enfermedad de Parkinson (EP), la melatonina previene la neurodegeneración observada. La melatonina también aumenta la eliminación de proteínas tóxicas por el sistema glinfático cerebral. Un número limitado de ensayos clínicos avalan la potencialidad de la melatonina en la EA y la EP, sobre todo en una fase temprana de la enfermedad. Los cálculos derivados de estudios con animales indican dosis citoprotectoras de melatonina en el rango de 40-100 mg/día. Por lo tanto, se necesitan urgentemente estudios controlados que empleen dosis de melatonina en este rango. Se discute el uso no indicado de la melatonina.