La diabetes de tipo 2 (T2D) se caracteriza por la agregación tóxica del polipéptido amiloide de los islotes humanos (hIAPP o amilina) en las células β pancreáticas. El IAPP es también una hormona neuropancreática que desempeña un papel importante en la enfermedad de Alzheimer (EA) al depositarse con el amiloide-beta (Aβ) y el tau, lo que apoya la hipótesis de la diabetes de tipo 3 (T3D). El IAPP soluble acelera la agregación de Aβ mediante la siembra cruzada y causa neurotoxicidad al afectar a la barrera hematoencefálica y activar la neuroinflamación. La melatonina inhibe estos procesos al interrumpir las interacciones hidrofóbicas tanto en el hIAPP como en el Aβ, impidiendo la formación de estructuras β-plegadas tóxicas. Además, la melatonina promueve la eliminación de amiloide a través de los sistemas glinfático y linfático, protege a las neuronas del daño oxidativo y reduce la hiperfosforilación de la proteína tau. Todo ello sugiere que la melatonina es un prometedor agente terapéutico multiobjetivo para las enfermedades metabólicas y neurodegenerativas mediante la modulación de las transformaciones estructurales de las proteínas.