Para examinar el efecto del turno de noche en la función ovárica, se encuestó a 122 profesores, 67 oficinistas, 377 enfermeras, 133 trabajadores de fábrica y 67 camareras.
La incidencia del ciclo menstrual irregular fue del 13,1% en las profesoras, del 14,9% en las oficinistas, del 24,9% en las enfermeras, del 36,8% en las obreras y del 40,3% en las camareras. La incidencia fue significativamente mayor en las mujeres que trabajaban de noche que en las que trabajaban de día. Se determinaron las concentraciones plasmáticas de melatonina, LH, FSH y prolactina a las 22.00 h y a las 02.00 h en 5 enfermeras que trabajaban de noche y en 6 enfermeras que descansaban en sus habitaciones. Las concentraciones plasmáticas de melatonina y prolactina a las 02.00 h fueron significativamente más bajas en las enfermeras del grupo de trabajo que en las del grupo de descanso, pero las concentraciones plasmáticas de LH y FSH no difirieron entre los dos grupos. Estos resultados indican que el turno de noche suprime la función ovárica al afectar al ritmo circadiano de la melatonina y la prolactina.