La melatonina es una hormona lipofílica sintetizada y secretada principalmente en la glándula pineal, que actúa como transductor neuroendocrino de la información fotoperiódica durante la noche. Además de esta actividad, la melatonina ha demostrado una función antioxidante y un papel clave como regulador de los procesos fisiológicos relacionados con la reproducción humana.
La melatonina interviene en el desarrollo normal del embarazo, empezando por la calidad del ovocito, siguiendo con la implantación del embrión y terminando con el desarrollo fetal y el parto. Se ha demostrado que la melatonina actúa directamente en varios acontecimientos reproductivos, como la foliculogénesis, la maduración de los ovocitos y la formación del cuerpo lúteo (CL). El mecanismo molecular de acción se ha investigado mediante varios estudios que aportan pruebas sólidas sobre las conexiones entre la secreción materna de melatonina y el desarrollo embrionario y fetal. La administración de melatonina, reduciendo el estrés oxidativo y actuando directamente sobre sus receptores de membrana, los receptores de la hormona tiroidea melatonina (MT1 y MT2), muestra efectos en las fases más tempranas del embarazo y durante todo el periodo gestacional.
Además, teniendo en cuenta los efectos positivos reportados sobre los resultados de embarazos comprometidos, la suplementación con melatonina debería considerarse como una herramienta importante para apoyar el desarrollo fetal, abriendo nuevas oportunidades para el manejo de varias patologías reproductivas y gestacionales.