El sueño es un proceso fisiológico esencial, especialmente para el correcto funcionamiento del cerebro mediante la formación de nuevas vías y el procesamiento de la información y la cognición. Por lo tanto, cuando el sueño es insuficiente, esto puede dar lugar a condiciones fisiopatológicas.
La falta de sueño es un factor de riesgo para diversas afecciones, como la demencia, la diabetes y la obesidad. Estudios recientes han demostrado que existen diferencias en la prevalencia de los trastornos del sueño entre géneros. Se ha observado que el insomnio, el tipo más común de trastorno del sueño, tiene una incidencia mayor en las mujeres que en los hombres. Sin embargo, no se conocen a fondo las diferencias entre sexo y género en otros subtipos de trastornos del sueño. En la actualidad, cada vez hay más pruebas de que las cuestiones de género deberían considerarse importantes a la hora de prescribir medicamentos. Por lo tanto, es necesario investigar las diferencias dependientes del sexo en los trastornos del sueño.
En esta revisión, describimos en primer lugar las diferencias de sexo/género no sólo en la prevalencia de los trastornos del sueño por categorías, sino también en la eficacia de los fármacos para el sueño. Además, resumimos las diferencias de sexo/género en el impacto de los trastornos del sueño en la demencia incidente. Esto puede ayudar a comprender la patogénesis dependiente del sexo de los trastornos del sueño y a desarrollar estrategias terapéuticas en hombres y mujeres.