La prevención de la fibrilación ventricular, potencialmente mortal, y de la fibrilación auricular, causante de accidentes cerebrovasculares, sigue siendo un grave problema clínico mundial que requiere nuevas estrategias. Numerosos estudios experimentales y clínicos sugieren que el estrés oxidativo y la inflamación son perjudiciales para la salud cardiovascular y pueden aumentar la susceptibilidad del corazón a las arritmias. Sin embargo, es muy interesante que varios compuestos cardioprotectores con propiedades antiarrítmicas sean potentes agentes antioxidantes y antiinflamatorios. Lo más probable es que se dirijan contra los mecanismos primarios proarrítmicos. Esta revisión y análisis bibliográfico presenta una visión realista de la eficacia antiarrítmica y los mecanismos moleculares de los fármacos actuales de uso clínico. Entre ellos se incluyen los inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa-2 utilizados en el tratamiento de la diabetes, las estatinas en la dislipidemia y los ácidos grasos omega-3 naturalmente protectores. Este enfoque apoya la hipótesis de que la prevención o atenuación del estrés oxidativo e inflamatorio puede abolir los factores proarrítmicos y el desarrollo de un sustrato de arritmia. Esto podría constituir una poderosa herramienta para reducir la carga de arritmias cardiacas.