El notable descenso de la frecuencia de la infección por Helicobacter pylori como consecuencia del uso de antibióticos y potentes antiácidos ha reducido sustancialmente la prevalencia de la enfermedad ulcerosa péptica en las últimas décadas.
Sin embargo, el tratamiento de esta enfermedad es difícil debido a la creciente resistencia a los antibióticos y al abuso de antiinflamatorios. Por ejemplo, el aumento de la prevalencia de colangiocarcinomas puede asociarse a este tratamiento de la úlcera péptica, incluido el uso prolongado de inhibidores de la bomba de protones. El colangiocarcinoma es uno de los cánceres más letales y representa casi el 15% de todas las neoplasias malignas hepáticas. Esta revisión ofrece un resumen conciso de los últimos hallazgos en los mecanismos patogenéticos del colangiocarcinoma, centrándose esencialmente en la enfermedad ulcerosa péptica y sus terapias asociadas.
También se sugieren intervenciones que pueden reducir la infección por Helicobacter pylori y las úlceras pépticas con el agente bacteriostático, la melatonina. El tratamiento con melatonina puede reducir la incidencia de este cáncer devastador o mejorar el pronóstico de los individuos que desarrollan esta enfermedad.