Objetivo
Resumir el papel de la melatonina y los ritmos circadianos en la determinación de una fisiología reproductiva femenina óptima, especialmente a nivel periférico.
Diseño
Se buscó en bases de datos la literatura relacionada en lengua inglesa publicada hasta el 1 de marzo de 2014. Sólo se citan artículos en revistas revisadas por pares.
Entorno
No aplicable.
Peticionario(s)
No procede.
Intervención(es)
Tratamiento con melatonina, alteraciones del ciclo normal luz:oscuridad y exposición a la luz por la noche.
Medida(s) de resultado principal(es)
Niveles de melatonina en sangre y en el fluido folicular ovárico y síntesis de melatonina, daño oxidativo y alteraciones del ritmo circadiano en órganos reproductores periféricos.
Resultado(s)
El sistema regulador circadiano central se localiza en el núcleo supraquiasmático (SCN). La salida de este reloj maestro está sincronizada a 24 horas por el ciclo predominante de luz-oscuridad. El SCN regula los ritmos en las células periféricas a través del sistema nervioso autónomo y envía un mensaje neural a la glándula pineal, donde controla la producción cíclica de melatonina; tras su liberación, el ritmo de la melatonina refuerza los osciladores periféricos. La melatonina también se produce en los órganos reproductores periféricos, incluidas las células de la granulosa, el cumulus oophorus y el ovocito. Estas células, junto con la sangre, pueden aportar melatonina al líquido folicular, que tiene niveles de melatonina superiores a los de la sangre. La melatonina es un potente eliminador de radicales libres y protege al ovocito del estrés oxidativo, especialmente en el momento de la ovulación. Los niveles cíclicos de melatonina en la sangre atraviesan la placenta y contribuyen a la organización del SCN fetal. En ausencia de este efecto sincronizador, la descendencia puede presentar déficits neuroconductuales. Además, la melatonina protege al feto en desarrollo del estrés oxidativo. Asimismo, la melatonina producida en la placenta puede preservar la función óptima de este órgano.
Conclusiones
Tanto los ritmos circadianos estables como la disponibilidad cíclica de melatonina son fundamentales para una fisiología ovárica y una función placentaria óptimas. Dado que la exposición a la luz tras el inicio de la oscuridad nocturna altera el reloj circadiano maestro y suprime los niveles nocturnos elevados de melatonina, debe evitarse la luz nocturna.