Cada vez hay más pruebas de la relación entre el estado de ánimo y el cronotipo. La mayoría de los estudios miden el cronotipo como una preferencia por las actividades matutinas o vespertinas, en lugar del comportamiento real del sueño (es decir, el sueño intermedio) o los marcadores biológicos del momento del sueño (por ejemplo, el inicio de la melatonina con luz tenue).
La mayoría de los estudios muestran una asociación entre el cronotipo y el estado de ánimo, e identifican la nocturnidad como un riesgo potencial de depresión, pero la direccionalidad no está clara. Algunas pruebas muestran una mayor asociación entre la desalineación con el reloj biológico y los síntomas depresivos. Esta revisión proporciona una instantánea de la investigación reciente sobre el cronotipo y la depresión unipolar. Concluimos que los estudios futuros deberían esforzarse por integrar diferentes medidas del cronotipo. Esto dará una imagen más clara de la asociación entre el cronotipo precoz/tardío y el estado de ánimo, lo que a su vez informará mejor la práctica clínica.