La microglía, centinela del sistema nervioso central, es responsable de la vigilancia y la defensa innata frente a patrones moleculares asociados a patógenos o peligros/daños. La respuesta está afinada para frenar las respuestas proinflamatorias, preservando las células vecinas. En la zona lesionada, la microglía cambia temporalmente a un fenotipo proinflamatorio (M1), seguido de fenotipos antiinflamatorios (M2). La duración y la magnitud de la fase proinflamatoria se regulan con precisión para evitar la pérdida innecesaria de tejido cerebral.
El presente estudio demuestra que la melatonina sintetizada por la microglía desempeña un papel clave en la transformación de los fenotipos M1 a M2. En un cultivo mixto de glía cerebelosa de rata, el porcentaje de microglía activada no varió significativamente con los tratamientos, mientras que el papel de la melatonina sintetizada por la microglía en la promoción del final de la fase proinflamatoria y el inicio de las fases reguladora/fagocítica se dedujo mediante el uso de herramientas farmacológicas. La microglía total se identificó por la expresión de CD11b/c, mientras que la microglía positiva a IBA-1 se consideró activada, independientemente del fenotipo. Los fenotipos M1 y M2 se distinguieron con los biomarcadores NOS-2 y ARG-1, ya que estas enzimas actúan sobre el mismo sustrato (L-arginina), produciendo productos finales proinflamatorios (NO) o antiinflamatorios (poliaminas y prolina), respectivamente. El luzindol, un bloqueante de los receptores de melatonina, alteró la conversión de fenotipos M1 a M2 y la fagocitosis de zimosano.
Así pues, el contenido de melatonina sintetizada por la microglía cerebelosa determina la extensión de la fase proinflamatoria de la respuesta de defensa.