Las enfermedades cardiovasculares son la causa de dolencias físicas y de miles de muertes al año. Normalmente, durante la insuficiencia cardiaca, las mitocondrias de los cardiomiocitos flaquean en cuanto a la producción de energía y el procesamiento metabólico. Además, la inflamación y la acumulación de tejido fibroso no contráctil contribuyen al mal funcionamiento cardíaco. La melatonina, una molécula de producción endógena, reduce experimentalmente el inicio y la progresión de las lesiones ateroscleróticas, que suelen ser la base de la enfermedad arterial coronaria. La presente revisión analiza críticamente los datos publicados relacionados con el uso experimental de la melatonina para prevenir las patologías de las arterias coronarias. En conjunto, estos estudios documentan las acciones antiateroscleróticas de la melatonina al reducir la oxidación de las LDL y los niveles de triglicéridos, disminuir el mal funcionamiento endotelial, limitar la formación de moléculas de adhesión, prevenir la polarización de los macrófagos hacia el fenotipo proinflamatorio M1, cambiar el metabolismo celular, la eliminación de especies reactivas de oxígeno destructivas, la prevención de la proliferación y la invasión de células musculares lisas arteriales en la zona lesionada, la restricción del crecimiento de vasos sanguíneos a partir de los vasa vasorum y la solidificación de la cubierta de la placa para reducir las posibilidades de ruptura. La hiperglucemia diabética, que agrava la formación de placas ateroscleróticas, también se inhibe con la administración de suplementos de melatonina en animales de experimentación. Debería considerarse seriamente el valor potencial de la melatonina no tóxica como posible inhibidor de la patología cardiaca en humanos mediante la realización de ensayos clínicos con esta molécula multifuncional.