El sistema circadiano es una intrincada red molecular de relojes circadianos coordinados que organizan la sincronía interna del organismo en respuesta al entorno. Estos ritmos se mantienen mediante circuitos de retroalimentación transcripcional y traslacional autorregulados, positivos y negativos, programados genéticamente, que sostienen las oscilaciones de 24 horas en los componentes proteínicos y de ARNm del reloj circadiano endógeno. Dado que la actividad intercelular e intracelular del marcapasos central parece reducirse con el envejecimiento, la interacción entre el reloj circadiano y el envejecimiento sigue eludiendo nuestra comprensión. En este artículo de revisión, analizamos los componentes del reloj circadiano a nivel molecular y cómo el envejecimiento afecta negativamente al funcionamiento del reloj circadiano en roedores y humanos. El declive natural de los niveles de melatonina con el envejecimiento contribuye en gran medida a la desregulación circadiana que da lugar al desarrollo de anomalías neurológicas. Además, condiciones ambientales inapropiadas como la Luz Artificial Nocturna (ALAN) pueden causar una disrupción circadiana o cronodisrupción (DC) que puede resultar en una variedad de enfermedades patológicas, incluyendo el envejecimiento prematuro. Además, resumimos las pruebas recientes que sugieren que la DC también puede ser un factor predisponente para el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas (END) relacionadas con la edad, como la enfermedad de Alzheimer (EA), la enfermedad de Parkinson (EP) y la enfermedad de Huntington (EH), aunque se requiere más investigación para demostrar este vínculo. Por último, se han ofrecido ciertos enfoques de crono-mejora como estrategias de intervención para prevenir, aliviar o mitigar los impactos de la EC. Así pues, esta revisión pretende reunir los avances recientes en la cronobiología del proceso de envejecimiento, así como su papel en las ENT.